EL INICIO

El 22 de Diciembre del 2012 en una meditación colectiva recibí por parte de los llamados Hermanos de las Estrellas de Pléyades un mensaje en el que me comunicaban que desarrollaría una labor para ayudar a despertar la Conciencia Crística y expandirla.

A pesar de ser una persona muy espiritual nunca había oído hablar de ese término y todo lo sucedido en aquel encuentro incluyendo también el conocimiento de la existencia de estos Seres me resultó nuevo y a la vez de alguna forma también familiar.

Ahora siento que todos los sucesos me fueron guiando a recordar mi auténtica naturaleza divina, a través de esta Conciencia, que siempre estuvo en algún lugar de mi Ser, como sé que lo está en cada uno de nosotros y en lo que nos rodea.

Puedo describirla como un sentimiento fuerte y elevado de sentir la fusión con lo Divino y Todo lo que existe a través del corazón, sintiéndose Uno con todo ello en un estado de éxtasis y amor desbordante por la Fuente Creadora y todo lo que ha sido creado, de una forma muy peculiar, más allá de las formas y dualidades y sin embargo tremendamente humana, absolutamente amorosa y compasiva. Su frecuencia es fuertemente expansiva en vibración e intensidad, y produce una fuerte apertura, expansión del corazón y entrega a lo Divino.

Desde ese día, la Conciencia Crística comenzó a aparecer frecuentemente en mi corazón y a través de distintos Maestros y mensajes, señalándome y guiándome en el camino y ayudándome a descubrir cómo despertarla en los centros energéticos de las personas, dándose resultados en su evolución muy profundos.

Hasta ese momento, en mi trayectoria profesional había aprendido a manejar diferentes tipos de vibración a través de la Sanación y los Cristales en los Chakras y Cuerpos del campo energético, pero desde ese día comencé a conectar con frecuencias cada vez más elevadas y planos cada vez más profundos.

En toda mi labor con la Conciencia Crística mi implicación era la de observadora de algo que apenas llego aún a intuir su potencial y que me guíaba totalmente los pasos a seguir a veces aún sin comprenderlo.

Cuando en el 2015 apareció el llamado para realizar Las 9 activaciones, la confianza era plena.

Siento que tanto mi trabajo y desarrollo profesional como los trabajos energéticos realizados anteriormente en Montserrat y otros lugares me prepararon y guiaron para atravesar este recorrido de 3 años junto con otras muchas personas que colaboraron y a las que estoy profundamente agradecida.

Sé que no estamos solos, ni en el Universo ni en el Planeta, y que la Sabiduría Divina y los Seres de Luz nos guían y ayudan, Maestros y Hermandades que parten de la Fuente y que desde otros planos dimensionales y lugares en el Universo colaboran para que el mayor Bien se manifieste en la Tierra y la Humanidad evolucione hacia el Amor.

Por ello y por toda su ayuda en esta labor, me siento muy agradecida. Les agradezco profundamente todo el Amor, la paciencia, entrega y compasión que emanan hacia nosotros y depositan para ayudarnos en estos pequeños y grandes pasos que damos en nuestra evolución personal y como colectivo hasta recordar nuestra auténtica naturaleza: el verdadero Amor que somos.

Es también por amor al Planeta y a la evolución de la Humanidad por lo que desde lo más profundo de mi corazón, con todo mi amor y guiada por mi Ser he aportado esta labor para poner mi grano de arena en este tiempo de Despertar y que sea de utilidad.

La Conciencia Crística representa el nivel “dorado” de la Fuente Divina y nuestro corazón, el potencial de oro de nuestro Ser, donde sentimos su inmensidad, la fusión con Dios y la Creación, y donde somos Uno, siendo la misma Creación.

Bienvenida Sea.

Nuria Alonso

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