EL 11/11/11

Una vez terminadas las 9 activaciones, y después de las conferencias en Montserrat, la transformación que todo ello produjo llevo a las personas que estábamos más implicadas a seguir caminos centrados cada uno en su propósito personal desde un mayor nivel de Conciencia.

Personalmente viví un cambio de vida fuerte ya que paré con todas las actividades que estaba realizando, las Formaciones de Sanación con Cristales y el propósito de la sanación y formar sanadores, propósito que me había acompañado gran parte de mi vida. Después de experimentar la Conciencia Divina en ese nivel, el nivel Divino interior, el Ser, todo lo demás quedó en segundo plano.

El 2017 había sido un año 9 (sumando las cifras), cierre de ciclo, y el 2018 empezaba como año 1, nuevo inicio. Lejos de iniciar una nueva actividad, este año fue para mi de integración de todo lo vivido, descanso y dar espacio a la nueva semilla que estaba gestándose.

El Tao Te Ching y otras prácticas espirituales me acompañaron como telón de fondo y en mi vida se cerraba el ciclo que había comenzado con mi despertar y el viaje a India hacía ya 18 años. En aquel entonces experimenté el Ser y el Todo a través del Advaita, la meditación y las enseñanzas de Buda, y fui consciente una tarde del Himalaya en una conversación profunda, de la inercia hacia la que iba mi camino, en la que iba a completar un círculo antes de volver a esa sencillez de la verdad esencial que estaba experimentando. Entonces no lo entendí y creí que podría ahorrarme el tiempo y no completar el círculo, manteniéndome directamente en esa verdad esencial, y fue lo que hice unos años, más tiempo después, a través de mi profesión en la terapia y sanación y el impulso de ayudar a otros de ese modo, me fui adentrando en distintas ramas como la terapia regresiva, los cristales, la sanación energética, la multidimensionalidad y otras, que me llevaron a ver esa verdad de forma diferente y me alejaron un poco de la sencillez y vía directa que había conocido. Solo para comprender, llegado este año, que todas ellas eran simplemente herramientas y caminos que confluían hacia un mismo lugar, una misma raíz, un mismo océano en el que desembocar: el Ser, el Todo. Tuve que completar el círculo o la espiral de 17 años para comprenderlo, ahora desde un nivel más amplio y profundo, ya que después de haber experimentado todos los caminos que me atraían espiritualmente solamente deseaba esa sencillez y vía directa inicial.

Antes de ello, al terminar los 9 núcleos en Montserrat el siguiente paso era claro: había hecho un año antes una petición, abrirme a lo que Es, la Verdad y soltar todo lo demás, y todo se había ido desmoronando para llevarme al punto de tener claro soltar todo y centrarlo todo en el Ser, lo único totalmente Real. Parecía fácil…o no. Aunque llegados a este punto ya no hay otra opción.

Elegí entonces aquella tarde en India, al igual que el año 2000 del despertar y de nuevo en aquel último momento personal en Montserrat, entregarlo todo al Ser, soltar todo lo demás como secundario y centrar mi vida y camino en despertar completamente a esta naturaleza esencial. Un impulso profundo de volver a casa por encima de todo. Y desde entonces, todo este tiempo, estos 2 años han sido un proceso en el que la Vida a través mío ha ido recolocando todo en torno a esta decisión. Como es habitual, sabía lo que sentía dentro, más no podía imaginar lo que conllevaba. Ahora, desde lo que he vivido, lo veo, aunque no sé lo que conllevará.

Soltar lo material muchas veces es más fácil que soltar etapas, creencias e incluso formas de trabajar. Todo ello es mirado desde una nueva luz, una mayor conciencia, que necesita su tiempo para recolocar esas formas.

El año 2018 era un año 11 y había recibido el mensaje en el portal 888 (2015) de estar en Montserrat ese día realizando un encuentro. Sin embargo en mi interior todo tenía un nuevo orden, y la canalización de Maestros había desaparecido tan pronto terminaron los 9 núcleos, una vez que había cumplido su función. Es más, aún cuando en algunos momentos sentí nostalgia, no había tenido el impulso de volver a ello sino más bien todo lo contrario, ninguna atracción hacia todo lo multidimensional que había formado parte de mi vida los últimos 5 años y que tanto me había entusiasmado. Mi único interés y foco de atención era el Tao, la Conciencia, el Ser.

Pocas semanas antes del 11 sentí el impulso de ir y organizarlo, aunque ya para mi solo existía un único propósito: Abrir el Corazón a Vivir desde el Ser. Sabía que el 11 es la maestría y está relacionado con el abrirse al Ser así que decidí estar.

Había otro tema que había ido retrasando ese año por el mismo motivo, que era el taller anunciado de Montserrat como lugar de poder, y sentí que enlazaría perfectamente hacer ambos a la vez. Así que el taller fue el día antes, planteado como un retiro y las personas apuntadas serían el grupo base para el día siguiente a las 11h. Y así fue.

El 11/11/11 en Montserrat fue una de las experiencias más bellas y fáciles que he vivido. Parecía que la mismísima montaña estaba esperando y lo había sabido siempre que iríamos, era como si todo hubiera estado listo y preparado para ese momento. El amor que sentimos todos los presentes no lo puedo describir, fue algo abrumador, y la Conciencia y Presencia que se generó centrándonos en el Yo Soy fue impresionante. Enviamos ese impulso de amor, de abrir el corazón y vivir desde el Ser, al mundo y lo soltamos.

Estoy consciente y sé que hubo mucha ayuda desde otros planos, sin embargo aunque en un nivel de mi conciencia mi Ser lo reconoce, mi atención ya no está enfocada en ello sino en el Yo Soy.

Apenas hizo falta organizar el encuentro, y llamados desde algún lugar profundo en sus corazones, muchos de los que formaron parte del equipo que había sido anteriormente Conciencia Crística, aparecieron y participaron aportando su parte desde la entrega, la facilidad y el disfrute. Sin prepararlo y en algunos casos con más de un año sin vernos, todo fue orquestado por Algo Mayor en perfecta armonía y vivimos un gran regalo de cierre y reinicio.

Solo puedo decir Gracias. No tengo palabras para la gratitud que siento por ese día.

Aquí puedes ver el cartel y algunas de las fotos del retiro y del día 11:

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